El arranque seguro es una característica de seguridad de las computadoras modernas que ayuda a evitar que se cargue software malicioso (malware) durante el inicio.

El arranque seguro garantiza que solo se pueda cargar software aprobado por el fabricante de la computadora al inicio y evita que se ejecute malware antes de que se cargue el sistema operativo, lo que reduce el riesgo de virus.

Se puede habilitar el arranque seguro desde la configuración de BIOS o UEFI (firmware del dispositivo).

Microsoft ha incluido esta característica en la lista de requisitos del sistema para poder instalar y ejecutar el sistema operativo Windows 11.